BIENVENIDOS AL BLOG DE LOS AMANTES DEL NOBLE ARTE DEL BOXEO. UN RINCON DONDE RECORDAREMOS A LOS BOXEADORES MÁS NOTABLES, SUS TRAYECTORIAS, LUGARES DONDE SE CELEBRABAN LAS GALAS BOXÍSTICAS, SUS PROMOTORES. TAMBIÉN RECORDAREMOS LAS ÉPOCAS DORADAS DEL BOXEO NACIONAL E INTERNACIONAL Y DAREMOS UN REPASO A LO MÁS DESTACADO DE LA ACTIVIDAD PUGILÍSTICA
¡¡SEGUNDOS...FUERA!!
Buenos días y feliz semana, hoy 15 de mayo. Se cumplen 36 años de la celebración de este combate entre Evander Holifield vs Ricky Parkey, en el cual Evander conquistó por primera vez el Mundial IBF y retuvo el Mundial WBA por segunda vez, del peso Crucero. Victoria por KO en el 3º asalto.
- Che! Pero si la semana pasada te hiciste un traje...
- Si, el de la semana pasada lo regalé. Había un pibe en la calle sin ropa casi, era de mi altura. Se me partió el corazón. Se lo di.
- ¡Estás loco! Valía cinco mil pesos...
- Y que importa, ¿Sabes lo que valía la sonrisa que tenía cuando se fue? Pensalo un poquito.
Ese era Pascual Nicolás Pérez, un hombre que ayudó y daba lo que tenía a quien lo necesitara o le pidiera ayuda. Un hombre al que engañaron y arruinaron como a tantos otros boxeadores.
Nacido el 4 de mayo de 1.926, en Valle de Putungato (Argentina), en el seno de una familia trabajadora, viticultora, desde muy niño trabajó en la empresa de su numerosa familia y a los 16 años se interesa por el Boxeo. Dirigido por Felipe Segura, en el Deportivo Rodeo de la Cruz, mostró desde el principio importantes dotes para ejercer la práctica del Boxeo, también poseía un poder de pegada poco habitual en un boxeador de su peso (peso Mosca).
Siendo un zurdo natural, boxeaba también en guardia de diestro con gran soltura y su pequeña estatura 1,52 lo convertía en uno de los boxeadores más pequeños de la categoría Mosca. Pero este handicap, lo contrarrestaba con una gran resolución en el transcurso del combate. Si le fallaba una estrategia, tenía otra. Sin que tuviera que esperar a que entre asalto y asalto, los entrenadores tuvieran que indicarle modificación táctica alguna, su inteligencia sobre el Ring fue una de sus grandes virtudes.
En el campo amateur Pascual Pérez disputó 125 combates y logró conquistar 16 títulos, incluyendo la medalla de oro de las Olimpiadas de Londres de 1.948. Con tan solo 22 años, Pascual Pérez conquistó para su amada Argentina, la décima medalla de oro del olimpismo argentino.
En unas Olimpiadas en las que el favorito para lograr la medalla de oro, era nuestro boxeador, Luis Martínez Zapata, el cual llegaba a la Olimpiada cómo medalla de oro de los Campeonatos de Europa y Campeón de los Guantes de Oro.
Como Campeón de Europa, "nuestro" Luis Martínez Zapata compitió en el prestigioso torneo -equivalente a los Campeonatos del Mundo en importancia- el "Guantes de Oro de Chicago" en 1.947 y fue el único boxeador europeo en proclamarse Campeón en aquella edición.
Pascual Pérez se enfrentaría en la final de las Olimpiadas ante el boxeador italiano Spartaco Bandinelli, quien se convirtió en la sorpresa de la competición al eliminar en cuartos de final al gran favorito Luis Martínez Zapata.
Su agresividad, rapidez, fuerte pegada y resistencia fueron suficientes para imponerse al bravo italiano y proclamarse Campeón Olímpico. El cajón lo completarían Spartaco Bandinelli como medalla de playa y el coreano Soo-An Han medalla de bronce.
Recibido cómo un héroe en Mendoza, el Parlamento Provincial de Mendoza el recompensó con una casa y ofreciéndole un empleo. Tras caer en las clasificatorías para las Olimpiadas de Helsinki 1.952, disputaría su último combate amateur el 14 de noviembre de 1.952 venciendo por puntos a Pablo Rapretti en el Club Social y Deportivo Franja de Oro.
Acto seguido y de la mano de Lázaro Koci, se pasa al Boxeo profesional, debutando en la ciudad de Gereli un 5 de diciembre de 1.952. Enfrentaría al boxeador chileno José Ciorino a quien logró vencer por la vía rápida en el cuarto asalto de un combate pactado a seis.
Trás sus seis primeros combates, todos ellos ganados antes del límite, le llegaría su primer combate por el Campeonato de Argentina ante Marcelo Quiroga. En el mítico Estadio Luna Park de Buenos Aires el León de Mendoza se proclamaba Campeón de Argentina tras vencer en el cuarto asalto por T.K.O. el 11 de noviembre de 1.953.
Tras la conquista del Campeonato de Argentina, vencería en los siguientes tres combates, para seguidamente hacer su primera defensa del Campeonato argentino ante Néstor Rojas, a quien doblega en el segundo asalto. Pascual Pérez seguiría cosechando victorias y volvería a defender de forma exitosa el Campeonato de Argentina ante Oliden Rojas en el tercer asalto. Después de esta defensa, realizaría ocho combates más, todos ellos ganados antes del límite, llegando a ostentar un record de 23 combates, con 23 victorias, todas ellas por la vía rápida. Por lo que se podría poner en duda como respondería en un combate de primer nivel, dado el escaso o nulo bagaje de los rivales que había tenido hasta la fecha.
El 24 de julio de 1.954 tendría lugar en el Estadio Luna Park de Buenos Aires, un combate donde el bueno de Pascual debería demostrar que estaba llamado a lograr grandes gestas y entrar por derecho en la historia del Boxeo Mundial, ya que se enfrentaría al vigente Campeón del Mundo del peso Mosca, el japonés Yoshio Shirai.
El Campeón japonés venía de vencer en la que era su cuarta defensa del Campeonato del Mundo a Leo Espinosa y posiblemente estaba en el mejor momento de su carrera deportiva. En una encarnizada contienda, Pascualito Pérez se mostró exultante moviéndose por el cuadrilátero y haciendo gala de su gran repertorio de golpes tan técnicos como duros, Yohsio devolvía cada golpe del argentino y ninguno de ellos, lograba que su oponente diera un paso atrás en su empeño por lograr la victoria. Tras finalizar el décimo asalto, los jueces decretaron combate nulo y este combate le valdría para volver a enfrentarse a Yoshio Shirai pero con el Campeonato Mundial en juego.
Pascual despejó las dudas sobre él, ya que era una incógnita como respondería a partir del sexto asalto, dado que no estaba acostumbrado a finalizar los combates, y ante un gran rival, puesto que los que había tenido hasta la fecha no eran rivales de primer nivel.
Pascual Pérez y su equipo arribaron en Tokio, para disputar el 26 de noviembre de 1.954, el Campeonato del Mundo del peso Mosca.
El estadio Korakuen de Tokio fue el escenario que acogió la Velada en la que se proclamaría Pascual Pérez Campeón Mundial del peso Mosca, tras vencer por puntos a Yoshio Shirai, y arrebatarle así el cinturón. Pascual se convertía en el primer Campeón del Mundo de Boxeo para Argentina.
Pascualito Pérez concedió la revancha a Yoshio Shirai y esta se disputaría en mayo del año siguiente. En abril haría un combate de rodaje en Argentina ante su compatriota Alberto Barenghi al cual despacharía en el tercer asalto. En mayo tocó viajar de nuevo hasta el Imperio del Sol Naciente para enfrentarse nuevamente ante Yoshio Shirai con el Campeonato del Mundo en juego, pero esta vez llegaba en calidad de Campeón.
El 30 de mayo de 1.955, nuevamente en el estadio Korakuen de Tokio, se enfrentaban por el Campeonto Mundial dos grandes guerreros. En este tercer enfrentamiento entre ambos púgiles, segundo con la corona en juego, el León de Mendoza dejó fuera de combate al japonés ante su público. En el quinto asalto de un combate pactado a 15 -distancia en la que se disputaban los Mundiales en aquel tiempo-.
Tras esta primera defensa, volvería a defender su cinturón de forma exitosa en ocho ocasiones. Venciendo a Leo Espinosa, Óscar Suarez, Dai Dote, el español Young Martín, Ramón Arías, Dommy Ursúa, Kenji Yonekura y Sadao Yaoita. En el siguiente combate con el mundial en juego conocería la derrota con el Campeonato en juego. Ya que el invicto se lo arrebató Sadao Yaoita por puntos, en el Metropolitan Gim de Tokio un 16 de enero de 1.959. En el segundo combate que les enfrentó, si estaba la corona mundial en juego, y Pascual venció en el round decimotercero por la vía del cloroformo.
El 16 de abril de 1.960, el tailandés Pone Kingpetch logró derrotar al bueno de Pascualito Pérez tras la distancia de quince asaltos por puntos. Casi seis años y nueve defensas después su reino terminaba.
El 22 de septiembre del mismo año, se llevó a cabo el combate de revancha, disputado en el Auditorio Olímpico de Los Ángeles, en dicho combate el Campeón tailandés volvió a vencer a Pascual Pérez, esta vez por T.K.O. en el octavo asalto. Sería la última vez que el León de Mendoza compitiera por el Campeonato del Mundo.
Después de perder la corona mundial, Pascual Pérez siguió boxeando logrando permanecer invicto en 28 combates.
El 15 de marzo de 1.964, puso punto y final a su carrera pugilística, cayendo derrotado ante Eugenio Hurtado en Panamá.
Espero que sepas perdonar a aquellos que te engañaron y traicionaron, manifestó sobre la tumba de Pascual Pérez, Delfor Cabrera, miembro de la Delegación Olímpica de Argentina para las olimpiadas de Londres48.
El doce de agosto de 1.951, nació en Cueto (Santarder), quien a la postre y hasta la fecha, es el único Campeón del Mundo de Boxeo cántabro. El séptimo español en conquistarlo tras: "Sanchili" Baltasar Belenguer, "El puma de Baracoa" José Legrá, "El marinero de los puños de oro" Pedro Carrasco, Perico Fernández, José Durán y Miguel Velázquez.
Desde muy joven se interesó por el noble arte del Boxeo, en el gimnasio de su localidad natal, donde acudía con sus hermanos, debutando en el campo amateur u olímpico en el torneo José Ungidos, venciendo en su combate por K.O. en el tercer asalto. Así mismo disputó y ganó los Juegos de la Juventud celebrados en Córdoba, al igual que en el trofeo Costa del Sol.
Fue medalla de bronce en el quinto Torneo Internacional Amateur celebrado en Holanda, también se proclamaría cinco veces Campeón de Cantabria y fue catorce veces internacional con la selección española de Boxeo. Finalizando su dilatada trayectoria en el Boxeo aficionado con 101 victorias, doce derrotas y 8 combates nulos.
Debutaría en el campo profesional en Santander, donde se enfrentó Juan Barros al cual venció por puntos en combate pactado a seis asaltos. El veinte de diciembre de 1.975.
Disputaría veinte combates más, antes de que le llagase su primera oportunidad por el Campeonato de España, con tan solo una derrota en veintiún combates. Esa derrota fue nada más y nada menos que ante Carlos Hernández, que años más tardes se convertiría en Campeón de Europa. Lastra también lograría victorias de prestigio como la conseguida ante el Campeón de Francia y Campeón de Europa Roland Cazeaux. Tras perder el invicto ante Carlos Hernández, se enfrenta a otro "hueso" duro de roer, Ramón García. Ramón García venía de hacer combate nulo tres meses antes contra Roland Cazeaux con el Campeonato de Europa en juego, que gracias a este nulo, el francés retuvo su cetro europeo.
Ramón García Marichal, que ya se había proclamado Campeón de España y venía de rozar con sus dedos la corona europea, sucumbió ante el poder de Cecilio "Uco" Lastra, el cual le derrotó por K.O. en el sexto asalto de un combate pactado a 8, en la ciudad de Santander, un dieciocho de septiembre de 1.976. Solo quince días después de hasta entonces única derrota ante Carlos Hernández a los puntos, noquea a Ramón García y antes de que finalizara el año, tuvo tiempo de realizar seis combates más, logrando otras tantas victorias. Entre septiembre del 76 y diciembre de ese mismo año, realizó 8 combates. Un bagaje que hoy día es difícil que un boxeador lo realice a lo largo de todo un año.
Comenzaría el año venciendo por T.K.O. a Mario Olivera, para un mes después conquistar el Campeonato de España del peso Pluma ante Isidoro Cabeza, en combate disputado en Santander un doce de marzo de 1.977. En aquellas fechas el Campeonato de España se disputaba a la distancia de doce asaltos, actualmente son a diez asaltos. Y tras la disputa de los doce, los jueces decretaron como vencedor por puntos a Cecilio "Uco" Lastra, que lograba así su primer título profesional y se convertía en el monarca español de los pesos Pluma.
Tras la conquista del Campeonato de España se enfrentaría a Joseph Tabla, Rodolfo Sánchez (Rodolfo Sánchez se proclamaría Campeón de Europa años después) y Hugo Carrizo, noqueando a Joseph Tabla y ganando a los puntos los otros dos combates.
Tras estos tres combates, toca poner en juego el Campeonato de España, de nuevo en Santander y ante otro boxeador histórico de nuestro Boxeo, Roberto Castañón.
Castañón se presentaba al combate con un record de dieciocho victorias en dieciocho combates, doce de ellas antes del límite, por contra Cecilio Lastra presentaba un record de veinticuatro victorias en veinticinco combates, diecisiete de sus victorias antes del límite. Por las virtudes de ambos boxeadores, todo apuntaba a que no se llegaría al final de las doce rondas. Con el tiempo, Roberto Castañón se convertiría en el gran rival de "Uco" Lastra.
Roberto Castañón disputaba por primera vez el Campeonato de España, y "Uco" Lastra llegó a ser nombrado aspirante oficial al Campeonato de Europa, el cual no disputó debido a la pérdida del Campeonato de España en favor de Castañón, el cual venció la contienda por T.K.O en el decimoprimer asalto del combate.
Tras esta derrota, Cecilio reaparece al mes siguiente, venciendo por puntos a Antonio Medina Rodríguez el veinticuatro de septiembre de 1.977 y tres meses después, el diecisiete de diciembre de 1.977 se encierra en un cuadrilátero con el Campeón del Mundo de la Asociación Mundial de Boxeo, el panameño Rafael "El Brujo" Ortega.
Rafael Ortega conquistó el Campeonato del Mundo tras vencer al nicaragüense Francisco "EL toro" Coronado, por decisión unánime, posteriormente defendió su corona en Japón ante el nipón Flipper Uehara venciendo igualmente por decisión unánime, y siete meses después, se le ocurre poner el Campeonato Mundial en juego en Cantabria, ante Cecilio Uco Lastra, error.
El diecisiete de diciembre de 1.977 pasará a la Historia del deporte cántabro, y por consiguiente español, cuando Torrelavega es testigo de como el zurdo Cecilio "Uco" Lastra, derrota tras quince asaltos al vigente campeón y logra conquistar el Campeonato del Mundo del peso Pluma (WBA) con tan solo 26 años.
El reinado duraría poco, en su primera defensa del Campeonato del Mundo, Cecilio viajaría hasta Panamá para enfrentarse a un grandísimo campeón como lo fue, Eusebio Pedroza. Pedroza cuatro años atrás, ya intentó asaltar el Campeonato del Mundo (WBA), pero perdió por K.O. ante el mexicano Alfonso Zamora, en el segundo asalto. Tras conquistar el Campeonato del Mundo ante el zurdo de Cantabria "Uco" Lastra, lo defendió con éxito desde que lo conquistara aquel quince de abril de 1.978 hasta el ocho de junio de 1.985, que perdió su reinado tras diecinueve defensas exitosas, ante el Campeón británico y continental europeo, el irlandes Barry McGuigan.
Al mes siguiente, nuestro "Uco" Lastra reaparece en el Palacio de los Deportes de Barcelona para derrotar por K.O. en el primer asalto al bonaerense, Heleno Víctor Ferreira. El argentino que venía de ganar sus últimos cinco combates, dos de ellos por la vía del cloroformo, pensaba que podría seguir ampliando su racha de victorias y no esperaba que tras su exitosa gira por e Italia, se encontraría con el K.O. en Barcelona, que le llegaría de los puños del zurdo cantabro Cecilio Lastra. Tras esta victoria "Uco" Lastra cosecha tres victorias más y una derrota. Esta derrota se produce en Bilbao, ante el ex Campeón de Europa Rodolfo Sánchez por puntos, al que ya venciera el año anterior con idéntico resultado. No obstante, esta derrota no impide que Cecilio "Uco" Lastra, boxeara por el Campeonato de España ante el vallisoletano Mariano Rodríguez, que venía de perder ante Roberto Castañón en combate con el Campeonato de Europa en juego. Cecilio Lastra da cuenta de Mariano Rodríguez al cual envía a la habitación de los sueños, en el quinto asalto, el diecisiete de febrero de 1.979 en la ciudad de Santarder, para proclamarse nuevamente Campeón de España.
Tras siete combates con seis victorias y tan solo una derrota, le llega la oportunidad de conquistar el Campeonato de Europa, ante el campeón Roberto Castañón. Castañón tras conquistar el Campeonato de Europa ante Manuel Massó en Barcelona, defendió la corona continental exitosamente en cuatro ocasiones, tras esas cuatro defensas disputó el Campeonato del Mundo ante el estadounidense Danny López en Salt Lake City (EEUU), donde perdió por K.O. en el segundo asalto y tras dos combates de rodaje volvió a competir por el Campeonato de Europa de los pesos Pluma ante Cecilio "Uco" Lastra, en su tierra natal, León. Cecilio "Uco" Lastra cayó derrotado por puntos tras la disputa de 12 asaltos el veintinueve de septiembre de 1.979.
Ya en 1.980 vuelve a defender su título de Campeón de España con éxito en Palma de Mallorca ante el ídolo local José Luis Vicho, al cual vence por K.O. en el primer asalto.
Cecilio volvería a tener otra oportunidad de convertirse en en Campeón de Europa pero en esta ocasión su gran rival en España, Roberto Castañón lo noqueó en el cuarto asalto.
Tras este resultado volvería a tener dos combates más con el Campeonato de España en juego, los cuales perdió ante Emilio Barcala y el mallorquín José Luis Vicho respectivamente, y tras dos combates más con sendas derrotas, puso fin a su carrera pugilística.
En declaraciones al periódico El País, en una entrevista que le realizaron, manifestó:"Mi mayor defecto fue que no me gustaba el gimnasio. Mas nunca engañé al público. Cuando salí a pegarme de verdad lo hice bien preparado; si actué mal se debió a que me avisaron con escasa antelación".
"La gente se olvidó de mí", concluyó Uco Lastra su conversación con EL PAÍS. "Tras los títulos de campeón de España y optar dos veces al europeo, hubo muchas promesas incumplidas y amigos que desaparecieron".
entrevista publicada el 19 de octubre de 1.982.
El 26 de diciembre de 2.019, fue galardonado con el premio Severiano Ballesteros, a la Leyenda Deportiva de Cantabria en Santander, en la XXVI gala del deporte cántabro. Así mismo, el pabellón polideportivo de su Cueto natal, lleva su nombre: Pabellón Polideportivo Uco Lastra.
Han pasado 57 años desde su último combate, casi 34 de su fallecimiento, pero sigue siendo considerado por los más reputados críticos del noble arte, el mejor libra por libra de la Historia, es decir, el mejor boxeador de todos los tiempos. Campeones de la talla de Joe Louis, Sugar Ray Leonard o el gran Muhammad Alí, lo consideraron y reconocieron como el mejor.
Nombrado el mejor boxeador del siglo XX por Associated Press , la ESPN lo señaló como el mejor boxeador de la historia en 2.007, reconocido por la prestigiosa revista especializada The Ring como el mejor boxeador libra por libra de todos los tiempos en 1.997 y elegido en 1.967 para ingresar en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo. Efectivamente, hablamos de Ray "Sugar" Robinson.
Walker Smith Jr. más conocido como Sugar Ray Robinson, nació el 3 de mayo de 1.921 en Ailey, una ciudad ubicada en el condado de Montgomery en el estado de Georgia. Existe una controversia sobre su ciudad natal, ya que este lugar se le acredita según su certificado de nacimiento, pero según el libro de su biografía fue en Detroit, Michigan, donde nació.
Sobre la edad de 14 años, comienza a boxear. George Gainford, quien sería su manager y estaría junto a Ray toda su carrera, utilizó la vieja licencia de un boxeador llamado Ray Robinson ya que Walker Smith Jr. no estaba registrado, y a partir de ese momento, sería Sugar Ray Robinson.
Como boxeador aficionado disputaría 85 combates, ganando los 85. 69 de ellos por K.O. y 40 de ellos en el primer asalto. Así mismo conquistó los Guantes de Oro en 1.939 en la división del peso Pluma.
Con tan solo 20 años se convertiría en profesional, debutando el cuatro de octubre de 1.940, nada más y nada menos que en el Madison Square Garden de New York ante el boxeador portorriqueño Joe Echeverría, al cual despachó en el segundo asalto. Tras veinte combates invicto, se enfrenta al Campeón del Mundo del peso Ligero Sammy Angot, sin que estuviese en juego el Campeonato del Mundo. Robinson vencería por puntos por decisión unánime, en un combate pactado a diez asaltos y disputado el 21 de julio de 1.941 en el Shibe Park de Filadelfia, Pensilvania.
Ray Sugar Robinson se mantendría invicto en sus cuarenta primeros combates, en su combate 41º enfrentó por segunda vez al mítico Jake La Motta, al cual venció por puntos en el primero de los seis enfrentamientos que disputarían.
Hollywood, sacó buen provecho del libro de Jake La Motta basado en sus memorias, publicado en 1.970 Raging Bull: My Story. En 1.980 se estrenaría la película dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Robert de Niro, interpretando a Jake La Motta.
El cinco de febrero de 1.943, el Olimpia Stadium de Detroit sería testigo de como perdería el invicto el bueno de Robinson, perdiendo por puntos, en combate disputado al igual que el primero a diez asaltos. En este segundo combate, en el octavo asalto, La Motta conectó una poderosa derecha al cuerpo y de inmediato una izquierda a la cabeza, que sacaría a Robinson del Ring. Mientras Robinson regresaba al Ring, sonó la campana, que dio por finalizado el asalto y le salvó ésta de la derrota por K.O.. Robinson logró finalizar en pie el combate y las tarjetas dieron como vencedor a La Motta por puntos.
Pronto se cerraría el acuerdo para que se llevara a cabo el tercer enfrentamiento entre ambos púgiles. Tras la derrota, Robinson se enfrenta a Jakie Wilson para reencontrarse nuevamente con la victoria, y llegar en positivo al que sería su tercer enfrentamiento ante el Toro Salveje, Jake La Motta, también conocido como el Toro del Bronx. Con una victoria para cada boxeador, el combate de pronóstico incierto, levantó todas las expectativas que era de esperar. Había nacido una de las rivalidades más icónicas del Boxeo.
El veintiséis de febrero de 1.943 y de nuevo en el Olimia Stadium de Detroit, veintiún días después, volvieron a cruzar sus guantes Ray Sugar Robinson vs Jake La Motta, siendo árbitro de la contienda el Sr. Sam Hennessey, Robinson puso la balanza a su favor venciendo por puntos a La Motta, el árbitro de la contienda puntuó 49-51 a favor de Robinson, igualmente a favor de Robinson puntuarían los jueces Joe Lenahan 44-56, y Frank Fisher 47-53.
Desde su derrota el cinco de febrero de 1.943 ante La Motta, se mantuvo invicto hasta el diez de julio de 1.951, donde perdería contra todo pronóstico en Londres ante el inglés Randy Turpin, siendo éste el último combate de una gira europea y donde ponía su corona mundial de la categoría reina del Boxeo en juego, el peso Medio.
Antes, volvería a enfrentarse y ganar por cuarta y quinta vez a Jake La Motta. En 1.945, vencería por puntos a su ídolo de infancia Henry Armstrong, y conquistaría el Campeonato del Mundo del peso Welter el veinte de diciembre de 1.946 ante Tony Bell en el Madison Square Garden de New York. Tras seis años, tuvo finalmente la oportunidad de disputar el Campeonato del Mundo, al haber dejado la corona vacante Marti Servo.
Junto a Tony Bell, fue nombrado aspirante oficial y en combate disputado a quince asaltos, se proclamó por primera vez Campeón Mundial de los pesos Weltwer.
Tras cuatro victorias vuelve a competir con el Campeonato Mundial en juego, venciendo por K.O. en el octavo asalto a Jimmy Doley. Desgraciadamente, tras el combate, Jimmy Doley debió ser trasladado al hospital, donde fallecería como consecuencia del castigo recibido.
Continuó cosechando victorias, siempre ante los mejores rivales, y cosechando nuevas defensas exitosas del Campeonato del Mundo, dando cuenta de Chuk Tailor, Bernard Docusen, Kid Gavilán, Charley Fusari, éste último supuso su último combate por la corona de los pesos Welter. Siendo Campeón del Mundo peso Welter desde el veinte de diciembre de 1.946 hasta el 9 de agosto de 1.950 que tras ganar al mencionado Charley Fusari, abandona la división por la dificultad que tenía en lograr el peso.
Transcurrirían diez combates, incluidos los de una gira europea que le llevaría a los cuadriláteros de; París, Bruselas, Ginebra, y Frankfurt. Más los disputados en Estados Unidos e invicto en los diez combates, antes de asaltar el Campeonato del Mundo del peso Medio, que le llevaría a enfrentarse por sexta y última vez al vigente Campeón del Mundo del peso Medio, el Toro del Bronx, Jake La Motta.
El catorce de febrero de 1.951, en la ciudad de Chicago, quince mil personas abarrotaron el estadio y millones de personas más lo verían por televisión, nadie quería perderse aquel combate en el que el Campeón del Mundo del peso Medio Jake La Motta, se enfrentaba con el título de la categoría reina del Boxeo en juego, por sexta vez al Príncipe de Harlem, Sugar Ray Robinson. Aquel combate pasaría a los anales de la Historia boxística como: “St. Valentine’s Day Massacre.”
Sus personalidades y estilos eran totalmente diferenciados y opuestos. Por un lado el brutal Toro Salvaje que era un gran fajador y pegador y por el otro, el bailarín de claqué, el estilista y técnico, que además era buen encajador y pegador. A medida que transcurrían sus carreras se incrementaba su rivalidad. Si bien es cierto que en el quinto combate que les enfrentó, salió victorioso por puntos Robinson, fueron muchísimas las voces reclamaron esa victoria para La Motta, en un combate muy cerrado en el que ambos boxeadores finalizaron la contienda con lesiones y ensangrentados. Sobre este quinto combate entre ellos, Ray declararía que fue la más dura batalla que había tenido en toda su carrera. Por lo que Ray Sugar Robinson, tenía la firme intención de dejar claro quien era el mejor, ya que tenía la impresión de que el 4-1 a su favor en cinco combates no era suficiente.
La Motta tuvo que perder casi dos kilos para dar el peso, sabía que le repercutiría en el combate, Robinson también lo sabía. La Motta consciente de que su resistencia estaba mermada quería lograr la victoria por la vía del cloroformo, frente a él un Robinson excelso técnicamente, físicamente y con mucha agresividad en sus acciones. Mientras La Motta trataba de noquearlo lanzando poderosos golpes a la cabeza de su adversario con ambas manos, Robinson castigaba las costillas y estómago de su rival con poderosos golpes curvos para hacerle perder el fondo.
En el sexto asalto, La Motta logró conectar un gancho de izquierda, seguido de una serie de golpes que hicieron sangrar y retroceder a Robinson. Robinson supo capear el temporal y para el asalto décimo primero a La Motta no le quedaba nada de fondo. En un intento desesperado La Motta lanzó una andanada de golpes torpes que Robinsón pudo defender y finalizó el asalto "grogui," debido a los efectivos y duros contra ataques a los qué le sometía Robinsón.
En el asalto decimosegundo, Robinson conectaba como quería contra el rostro y cuerpo de La Motta, todo el mundo pudo ver el castigo que estaba absorbiendo La Motta, el cual parecía resignado a la derrota, pero no a perder por K.O.
Ya en el asalto décimo tercero, y faltando algo menos de un minuto para la finalización del mismo, el árbitro de la contienda a instancia de los jueces puso fin a las hostilidades, debido a que Jake La Motta carecía de defensa alguna y tan solo aguantaba en pie, resignándose a caer a la lona, a que finalizara aquel combate que se convirtió en un infierno para él y en que a pesar de la derrota, fue admirado por todo el mundo por su pundonor y resistencia. Aquel combate llamado "La masacre del día de San Valentín" contribuyó a que se engrandeciera más aún si cabe, los nombres de estos dos boxeadores.
Tras coronarse Campeón del Mundo del peso Medio, Ray Sugar Robinson vuelve a realizar una gira por Europa, y expone su corona mundial por primera vez en Inglaterra ante Randy Turpin en el Earls Court Arena. Robinson pierde el Campeonato del Mundo de los pesos Medios por puntos en 15 asaltos, el diez de julio de 1.951. Dos meses después, en combate de revancha Robinson recuperaría el Campeonato del Mundo esta vez en su país natal EEUU.
Tras defender con éxito su corona mundial ante Bobo Olson y Rocky Graciano, trató de asaltar el Campeonato del Mundo semipesado, pero cayó derrotado ante Joey Maxim por T.K.O. en la ronda decimocuarta. El combate fue programado el 23 de junio de 1.952 en el Yankiee Stadium, pero debió suspenderse debido a la lluvia torrencial que cayó sobre la ciudad de New York. Dos días después, y en medio de una ola de calor, ambos contendientes boxearon por el Campeonato Mundial Semipesado,
Robinson iba ganando el combate por puntos, pero Maxim comenzó a recuperar terreno a medida que Robinson sucumbía a la hipertermia, amén de los duros golpes que le propinaba Maxim. Robinson llegó a duras penas a su rincón al finalizar el asalto decimotercero, pero no salió a competir cuando la campana indicaba el inicio del décimo cuarto asalto. Este fue el único combate en el que Robinson perdería sin llegar al final del mismo. El árbitro titular de la contienda Guby Goldstein, también colapsó por el calor y debió sustituirle el árbitro Ray Miller. Igualmente decenas de personas debieron ser evacuadas desde sus asientos, víctimas del sofocante calor.
Tras esta aventura y un parón vuelve a boxear en 1.955, reapareciendo con victoria ante Joe Rindone, sin embargo generaría dudas ya que la siguiente contienda la perdería por puntos ante Ralf Jones. Tras esta derrota conseguiría cuatro victorias de forma consecutiva que le llevarían a disputar nuevamente el Campeonato del Mundo del peso Medio, en manos de Bobo Olson, venciendo por K.O. en el segundo asalto el nueve de diciembre de 1.955.
Volvió a vencer por K.O. a Bobo Olson en combate de revancha con el Campeonato del Mundo en juego, esta vez en el cuarto asalto, el 18 de mayo de 1.956.
Ya en 1.957 Ray Sugar Robinson, perdería, recuperaría y volvería a perder el Campeonato del Mundo del Peso Medio. El dos de enero de 1.957 se enfrentaría ante Gene Fullmer, perdiendo por decisión unánime en 15 asaltos. El uno de mayo de ese mismo año, en combate de revancha recuperaría el Campeonato del Mundo al vencer por K.O. en el quinto episodio a Fullmer. Volviendo a coronarse monarca de los medios.
Su primera defensa sería el 23 de septiembre de 1.957 ante Carmen Basilio, en un repleto Yankiee Stadium de New York, vuelve a ver como se le escapaba el título esta vez por puntos en decisión dividida. Este combate fue elegido por la revista The Ring el mejor combate del año 1.957.
Como era de esperar se cerró el combate de revancha, éste se llevaría a cabo el 25 de marzo de 1.958 en la ciudad de Chicago. Nuevamente, el combate fue declarado combate del año 1.958. Y nuevamente se dio idéntico resultado pero esta vez a favor de Ray Sugar Robinson. Cabe destacar que el boxeador estadounidense de origen italiano Carmen Basilio, fue Campeón Mundial en los pesos Welter y Medios, y que también protagonizó el combate del año en 1.959, esta vez ante Gene Fullmer, perdiendo Basilio por K.O. en el decimocuarto asalto con el Campeonato Mundial vacante, en juego.
Ante Carmen Basilio sería la última vez que Robinson se proclamase Campeón mundial.
En 1.960 disputó el Campeonato del Mundo en dos ocasiones ante Paul Pender pero en ambas ocasiones caería derrotado por puntos. Tras perder el segundo combate ante Paul Pender el diez de junio de 1.960, nunca más volvió a boxear por el Mundial, pero continuó boxeando hasta finales de 1.965, cosechando éxitos tanto en América como en Europa, donde venció también a nuestro Campeón de España Diego Infantes, el diecisiete de octubre de 1.962 en Viena.
Combate celebrado en Almería entre Dionisio Bisbal, a la izquierda de la imagen, y Antonio Olmedo perteneciente al Club Boxístico Linense.
Este supuso el segundo combate disputado por Olmedo, ante un magnífico y más experimentado boxeador como fue Dionisio Bisbal, a la postre dos veces Campeón de España. También disputó el Campeonato de Europa EBU perdiendo ante el francés Rene Libeer en tierras galas.
AÑO 1.962, CÁDIZ.
Velada celebrada en el estadio Ramón de Carranza, Cádiz. A la izquierda de la imagen el boxeador gaditano Mata a la derecha de la imagen representando al Club Boxístico Linense, Olmedo.
AÑO 1.962, MÁLAGA.
A la izquierda de la imagen el boxeador linense Olmedo, compitiendo contra el ídolo local de Málaga Torres en Velada Boxísitica celebrada en la Plaza de Toros La Malagueta.
AÑO 1.963, BARCELONA.
Previa del combate disputado en el Gran Price de Barcelona entre Antín II a la izquierda de la imagen y Olmedo.
AÑO 1.963, SABADEL.
Combate disputado en Sabadel valedero para el Campeonato de Cataluña. A la izquierda de la imagen Urrea, a la derecha Olmedo.
El veintidós de septiembre de mil novecientos cuarenta y uno, nace en Loranca de Tajuña Manolo Calvo Fernández. Desde muy joven se interesaría por el Boxeo y como amateur perteneció a la A.D. Ferroviaria. En el campo profesional entrenó en el prestigioso Club Atlético de Madrid, grandísima cantera de Campeones de España y de Castilla.
Posteriormente estuvo bajo la dirección de un histórico entrenador como es Segundo Bartos, el cual supo ver las cualidades de Manolo Calvo y convencido de que podría llegar lejos le transmite sus conocimientos.
Manolo Calvo debutó en el Boxeo de pago en Salamanca ante Pedro Marco Velasco venciendo por K.O. Posteriormente se enfrentaría Luis Aisa, el uno de septiembre de mil novecientos sesenta y tres siendo derrotado a los puntos, ante un rival que ya tenía en su haber dieciséis combates disputados. Lo cual no desmoralizó al bueno de Calvo.
Tras el debut fue acumulando victorias y algunas derrotas ante rivales de entidad, derrotas que eran lecciones y experiencia. En aquellos años la competencia hacía que un boxeador, salvo excepciones, no llegara a la disputa de un campeonato con el palmarés inmaculado, sí querías llegar lejos había que competir con los mejores, y Manolo Calvó compitió. . .
Compitió con gente de la talla de José Luis Torcida, Kid Tano, José Bisbal, o José Legrá. Sin embargo, en mi humilde opinión su rival a batir era Luis Aisa, al cual tras enfrentarse en cuatro ocasiones logró vencer tras haberse enfrentado en cuatro ocasiones obteniendo dos derrotas y dos combates nulos.
La victoria ante Luis Aisa se produce a los puntos, en el Pabellón Municipal de Deportes de Salamanca, el 25 de junio de 1.966, en combate disputado a doce asaltos, y con el Campeonato de España en juego. Por lo que supuso, el primer Título de España en su carrera.
Su primera defensa fue ante Ramón Casal, ante su parroquia Ramón Casal logró arrebatar el Campeonato de España, al vencer por puntos a Manolo Calvo. Un mes después vuelven a enfrentarse, también en La Coruña, en combate de revancha con el Campeonato de España en juego, logrando vencer Manolo Calvo por la vía del cloroformo a Ramón Casal, en el décimo primer asalto.
Recuperado el entorchado nacional, Manolo Calvo encadena veinticinco combates invicto, lo que le valdría para que el Campeón de España compitiera por el Campeonato de Europa del peso pluma ante el Campeón de Italia Nevio Carbi.
El combate se disputó en Barcelona, en el Gran Price, lugar emblemático e histórico donde se celebraron multitud de galas boxísticas, ante la entendida afición barcelonesa, que disfrutaba de combates nacionales e internacionales de primer nivel.
El diecisiete de diciembre de mil novecientos sesenta y ocho, Manolo Calvo afrontaba el combate de su vida, ante una afición que llenó el aforo para llevar en volandas a nuestro Campeón.
Tras un primer asalto de tanteo, en el segundo Manolo Calvo comienza dominar la contienda, lanzando ataques sobre el italiano, que trataba de boxear a la contra y mantener alejado al madrileño.
Ya en el sexto asalto del combate, el Nevio Carbi acusaba el castigo al que Calvo le estaba sometiendo, no obstante, Nevio se recuperó y se empleó con gran dureza y valentía. Tras la disputa de los quince asaltos, Manolo Calvo logró imponerse a los puntos ante el bravo púgil transalpino y es subido a hombros en el ensogado, abarrotado por la afición que lo invadió para celebrar el triunfo junto con nuestro Campeón.
Manolo Calvo defiende el Campeonato de Europa en la plaza de toros Las Arenas, nuevamente en Barcelona, y nuevamente ante un italiano. En esta ocasión es Tommaso Galli, un experimentado boxeador y ex Campeón de Europa, el cual perdió la corona europea ante otro de los nuestros, el melillense Mimoum Ben Alí.
Fue un disputado combate el que brindaron al respetable ambos boxeadores, sin embargo el Campeón, Manolo Calvo, ganaba a los puntos la contienda, pero en el decimoquinto y último asalto el árbitro Sr. Rado en una polémica decisión, detuvo el combate ante la sorpresa y decepción de todos, principalmente del protagonista que si bien es cierto sangraba por tener una ceja abierta, era el último asalto del combate. Manolo Calvo pierde su cinturón europeo por inferioridad.
Tras vencer en Madrid a Renato Galli, vuelve a disputar el Campeonato de Europa en combate de revancha en el Gran Price de Barcelona. A la distancia de quince asaltos el batallador Manolo Calvo volvió a caer derrotado por puntos ante Tommaso Galli.
Manolo Calvo siguió trabajando duro para regresar a la senda del triunfo después de encadenar una serie de derrotas, incluida una disputa por el Campeonato de España ante Kid Tano, consiguió mantenerse invicto en ocho combates.
Esta racha de victorias le lleva nuevamente a competir por el Campeonato de España siendo el vigente Campeón el gran Perico Fernández, el cual arrebató la corona nacional a Kid Tano y tras defenderlo con éxito ante José Ramón Gómez Fouz, realiza su segunda defensa ante Manolo Calvo.
El combate se disputaría en el Palacio de los Deportes de Madrid, y el jovencísimo Perico logró vencer por K.O. al veterano Manolo Calvo que por aquella época contaba treinta y dos años y setenta y cinco combates a sus espaldas.
Su último combate fue el ante Jerónimo Lucas, en el Palacio de los Deportes de Madrid, y con el Campeonato de España en juego. Manolo Calvo caería derrotado a los puntos, y decidió colgar los guantes de forma definitiva tras once años en la élite del Boxeo nacional e internacional.
Se ganó el respeto y admiración de sus rivales por su espíritu combativo y por su caballerosidad tanto dentro como fuera del Ring.
Sin duda, Policarpo Díaz Arévalo vivía sus mejores momentos. Atrás quedaron los días donde junto a sus colegas de barrio, era otro chaval en riesgo de exclusión social. Participó en la campaña anti drogas, y de la lucha contra el fuego de ICONA, todas y todos querían estar cerca del nuevo fenómeno.
Tras su victoria ante Gert Bo Jacobsen, no tiene problemas en dar la revancha al boxeador francés Alain Simoes, al que vuelve a vencer por puntos con el Campeonato de Europa en juego, el cual se celebraría en Benidorm. Poli se sentía intocable, invencible, y a su alrededor no faltaban quienes se lo recordaban, mientras los menos le pedían que se cuidara, no solo por su carrera deportiva sino por su propio bienestar personal.
Volvió a defender su cinto de Campeón de Europa, ante el Campeón inglés Steve Boile, en Madrid. El dieciséis de noviembre de mil novecientos ochenta y nueve Madrid volvió a ser capital del Boxeo europeo gracias al Potro de Vallecas que no era ni consciente de todo lo que movía a su alrededor. Se dedicaba a disfrutar el momento, y a verse a sí mismo con el mundo a sus pies.
Retransmitido en directo por TeleMadrid y otros canales autonómicos, Poli Díaz, el que saltara como boxeador amateur al ring en el Frontón de Madrid, se veía haciendo la defensa obligatoria ante el inglés. El público como siempre, enfervorecido con "su Potro" (qué no era de ellos, ni de él mismo, pero que sí lo era de los que supieron vivir muy bien a costa de las bolsas, y de todo lo que generaba el de Vallecas, golpe a golpe sobre el ring).
Poli Díaz fiel a su estilo, realizó su combate como ya nos tenía acostumbrado, sin que le preocupara lo más mínimo la guardia zurda de su rival. Con un boxeo de contra, dominando el centro del ring cuando quería, o trotando al rededor de las cuerdas cuando le apetecía, Poli volvió a dar muestras de su resistencia, venciendo por puntos a la distancia de doce asaltos al Campeón inglés que se presentaba con veintiocho combates, veinticuatro victorias, dos derrotas y dos "match nulo". Habiendo vencido en diecisiete ocasiones por K.O.
Si todo eso pareciera para algunos poco, tras dar buena cuenta del inglés, se enfrenta en Bilbao el dieciséis de febrero de mil novecientos noventa a Lino Becchetti, boxeador italiano qué contaba por victorias sus combates excepto aquel que disputara ante el turco con residencia en Francia, Lofti Ben Sayel, al cual ya venció por K.O. el Campeón de Vallecas en mil novecientos ochenta y siete en Madrid, un año y pico antes de conquistar el cetro europeo.
En Bilbao, Policarpo Díaz mandaría a Lino a la lona en el décimo asalto, volvía a vencer de forma contundente y ya eran veintiocho victorias en otros tantos combates, en menos de casi cuatro años de trayectoria en el Boxeo de profesional.
Vuelven a designar como aspirante a la conquista del reino del Potro a otro hueso duro de roer, hablamos de Stefano Cassi.
Stefano Cassi era un prometedor boxeador de Bérgamo, que se presentaba como el Campeón Poli Díaz, imbatido. En su caso en veintitrés combates y con el cinto de Campeón de Italia en su poder. Un boxeador en el que Italia entera tenía depositada su confianza, en que sería él quien acabaría con la "dictadura" que estaba imponiendo el monarca europeo vallecano.
Lejos de preocuparse por los cantos de sirena que le informaban del hambre de conquista del transalpino, el Potro de Vallecas estaba deseando encontrarse con él en su feudo, Madrid.
Madrid volvió a ser testigo de una noche mágica, ya que Poli Diáz, el treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa, daba cuenta del Campeón Italiano enviándolo al dormitorio de los sueños en el tercer episodio.
Poli Díaz defendió con éxito su Título europeo, y tras el italiano lo defendería por última vez ante el gallego Carlos Miguel Rodríguez. El púgil gallego fue Campeón de España en tres categorías: pluma, superpluma y ligero. Disputó con éxito trece combates por el Campeonato de España, y aspiró al Campeonato de Europa ante Carlos Hernández y Roberto Castañón sin lograr la victoria en ninguno de sus envites, por lo que este era su último tren y no lo quería dejar escapar. Ya con treinta y tres años, veinticinco victorias, dieciocho derrotas y ocho combates nulo, Carlos Miguel se enfrentó a un joven de veintidós años imbatido que ansiaba con conquistar el mundo, y además tenía todo lo necesario para hacerlo.
El combate disputado en Carballo, Galicia, se llevó a cabo por ayudar a Carlos Miguel según cuenta Poli Díaz en su biografía: A golpes con la vida (Espasa). "Llevaba mucho tiempo boxeando y se quería retirar ganando un dinerito. Por eso hacía meses que me estaba provocando, diciendo que era mejor boxeador que yo y que no quería vérmelas con él [...]. Le advertí que si quería pelear conmigo se preparara bien y saliera a darlo todo, que no mamoneara para llevarse sólo la pasta y al final el combate resultara una mierda". Ya en mil novecientos ochenta y séis, cruzaron guantes y en aquella ocasión la victoria fue para el Potro por puntos, en combate celebrado en Ordicia.
Tras acumular en su haber una nueva victoria ante Carlos Miguel, TKO en el noveno asalto, Poli se preparaba para llevar a cabo el combate que marcaría su futuro. El combate ante el Campeón Mundial y mejor libra por libra del momento junto a Julio César Chávez. Por contra, Carlos Miguel puso fin a su trayectoria pugilística y aquella noche del quince de septiembre de mil novecientos noventa, colgó sus guantes y dijo adiós de forma definitiva como boxeador. Carlos Miguel Rodríguez logró a lo largo de su carrera proclamarse Campeón de España en el peso Pluma, en el Super pluma, y en el peso Ligero. Un honesto y honrado boxeador que fue ídolo y símbolo en su tierra, y al que aún le recuerdan sus noches de gloria sus paisanos.
En su camino hacia el Campeonato del Mundo, Poli Díaz realiza dos combates de preparación (demasiado flojos en mi opinión, teniendo en cuenta lo que le esperaba ). Se enfrenta al colombiano Julio César Mallarino que se presentaba con una victoria y un combate nulo en dos combates disputados, al cual Poli gana por K.O. A la postre sería el último combate del púgil colombiano. El otro envite fue ante un puertorriqueño que contaba con un combate en el cual cosechó una derrota. Este boxeador, Héctor Sánchez tampoco volvería a boxear tras cosechar segunda derrota en su segundo combate.
No fue fácil convencer a Pernell Whitaker para que pusiera en juego los cinturones que le acreditaban como Campeón del Mundo unificado. El combate se disputaría en Norfolk (Virginia), ciudad natal del gran Campeón estadounidense. El veintisiete de julio de mil novecientos noventa y uno, ante sus paisanos Sweet Pea, "El Guisante dulce" recibe a un Potro desbocado. Hacía muchísimos años que un boxeador español no centraba la atención de la televisión, radio, prensa escrita de información general y también deportiva. La expectación era máxima. Poli Díaz estaba teniendo problemas para dar el peso, lo cual le obligó en días previos al combate, hacer sesiones de sauna y llevar una estricta alimentación a base de verduras. Esta circunstancia provocó como es lógico que Poli no llegara al Ring al cien por cien. El de Vallecas, no era él, se movía al rededor del Ring queriendo boxear a un púgil muy superior a él técnicamente. Pernell Whitaker no dio lugar a que Poli Díaz pudiera ponerle en apuros ni un solo instante. Un valiente Poli Díaz finalizó la contienda poniendo en apuros a Pernell, a pesar de tener una muñeca y dos costillas fracturadas. Perdió, pero dignamente, ante nada más y nada menos que Pernell Whitaker. De haber continuado viviendo como un boxeador, estoy convencido de que habría logrado proclamarse Campeón Mundial. Policarpo Díaz Arévalo, no supo encajar esa derrota, ni esa fortuna que amasó y que se esfumó, de la misma manera que se esfumaron los "amigos" cuando ya no había dinero, y se apagaron los focos. Policarpo Díaz Arévalo: Boxeador. Policarpo Díaz Arévalo: Campeón.
Tal día como hoy en 1.964 el mundo predijo que Sonny Liston destruiría al joven Muhammad Alí. Alí se proclamaría por primera vez Campeón Mundial de peso pesado.
Combate que fue denominado "el combate de la década de los noventas", entre Julio César Chávez y Meldrick Taylor, por la unificación de los campeonatos de la FIB y CMB de los superligeros, y donde también Ring Magazine lo catalogó como combate del año.
Un duelo de estrategias fue lo que se vivió en 1990 en el Hotel Hilton, de Las Vegas, Nevada.
En un barrio humilde del Puente de Vallecas, Palomeras, nacería un veintiuno de noviembre de mil novecientos sesenta y siete, Policarpo Díaz Arévalo.
A la temprana edad de catorce años entró en un gimnasio de Vallecas donde se encontraba entrenado el Lince de Montevideo, Alfredo Evangelista. Posteriormente, entrenaría bajo las órdenes de Ricardo Sánchez Atocha.
Como boxeador aficionado, se proclamó medalla de oro en los Campeonatos de España en mil novecientos ochenta y cinco, en la categoría de peso pluma. Y un año después con tan solo dieciocho años de edad debutaría en el campo profesional.
El quince de marzo de mil novecientos ochenta y seis, debutó en Madrid ante Miguel Ángel Rodríguez de Pedro. Logrando una victoria por puntos en combate pactado a cuatro asaltos. Ésta sería la primera de las seis victorias (tres a los puntos y otras tantas antes del límite), que le llevarían a disputar el Campeonato de España ante José Antonio Hernando el cinco de julio de ese mismo año.
José Antonio Hernando (Diploma Olímpico en Los Ángeles 84), ponía en juego por segunda vez el Campeonato de España que arrebató al gallego Carlos Miguel Rodríguez en Vigo. La primera defensa que realizó fue combate de revancha, volviendo a vencer Hernando ante Rodríguez esta vez en Madrid. Ambas contiendas las ganaría José Antonio Hernando por puntos, y se presentaba por tanto, con veintitrés años como monarca español, con un récord de diez victorías, una derrota y dos "match" nulos. Por los dieciocho años y seis victorias en seis combates del aspirante Poli Díaz, conocido ya en los mentideros pugilísticos como El Potro de Vallecas.
En la localidad natal de José Antonio Hermando, Burgos, Poli Díaz lograría proclamarse por primera vez Campeón de España al vencer por puntos a Hernando ante su parroquia.
El Potro comenzaba a desbocarse, ya que tuvo tiempo para vencer ese mismo mes de julio, concretamente el veintinueve de julio a Carlos Miguel Rodríguez, el veintitrés de agosto volvería a boxear esta vez realizando su primera defensa del Campeonato de España ante Ángel Rodríguez Fernández, al cual vencería por la vía del cloroformo en el cuarto asalto ante la entendida afición almeriense. El doce de septiembre volvería a poner su Título en juego, esta vez ante José Manuel Guervos, Campeonato de España celebrado en la Ciudad Autónoma de Melilla, donde el Potro de Vallecas haría las delicias del respetable, venciendo a su rival en el quinto asalto.
Finalizaría el año ochenta y seis, venciendo en el segundo round a Emilio Molero, y exponiendo el cinturón de Campeón de España ante Rafael Sánchez Muñoz, al cual vence también antes del límite en el sexto episodio.
Poli Díaz, disputó el año de su debut, un total de doce combates, lograría proclamarse Campeón de España y defender con éxito su entorchado nacional en tres ocasiones con diecinueve años recién cumplidos. El entusiasmo y la ilusión que se respiraba en el entorno de Poli Díaz, sin lugar a dudas, estaban más que justificadas por las expectativas que el Potro, a base de rotundas victorias había creado en el panorama pugilístico español, qué junto a Alfonso Redondo y Alfredo Evangelista, el Lince de Montevideo en la fase final de su carrera, hacían soñar a los más nostálgicos con que los gimnasios se volvieran a llenar, y el Boxeo español volviera nuevamente a resurgir cual Ave Fénix, de la profunda crisis en la que estaba sumergido desde finales de los años setenta, fruto de las duras críticas y veto, que parte de la sociedad influyente española de la época, le hizo al Noble Arte. Consiguiendo qué un deporte de masas con hasta siete Campeonatos del Mundo y cincuenta y nueve Campeonatos de Europa conquistados en la década de los setenta, se convirtiera en poco espacio de tiempo en un deporte minoritario y marginado.
El Boxeo que desarrollaba el Potro, podría gustar más o podría gustar menos, pero algo estaba claro. Poli Díaz daba espectáculo, ganaba combates, y tenía ese carisma necesario para llenar recintos y colgar el cartel de "NO HAY BILLETES".
De la mano de Elio Guzmán y Ricardo Sánchez Atocha, el Potro de Vallecas se convirtió por su juventud y meteórica carrera, en la esperanza del Boxeo español, como lo sería Faustino Reyes para el Boxeo Olímpico español, logrando proclamarse Sub Campeón Olímpico en las Olimpiadas de Barcelona 92.
El Potro comenzará mil novecientos ochenta y siete como el año anterior, haciendo su primer combate en el mes de marzo pero esta vez el día siete, ocho días antes de cumplir su primer año como boxeador profesional, haría su cuarta defensa del Campeonato de España ante Salvador del Pino, boxeador canario que se presentaba con tan solo una derrota en nueve combates, derrota que cosechó tras la disputa del Campeonato de España del peso pluma ante Luis de la Sagra.
El monarca español dio buena cuenta del canario, venciendo por la vía rápida en el tercer asalto al bueno de Salvador ante su público en Madrid. Tras esta defensa volvería poner el Campeonato de España en juego, en combate de revancha ante José Antonio Hernando en la localidad madrileña de Collado Villalba. Por sí en el primer combate cuando Poli le arrebató el cinturón de Campeón de España pudo quedar alguna duda, en ésta ocasión venció por K.O. en el noveno asalto. Hernando venía de perder por puntos en Dinamarca, en su única oportunidad de conquistar el Campeonato de Europa ante el que sería también "víctima" del Potro de Vallecas, el peligroso Gert Bo Jacobsen.
Tras cuatro victorias más ante "jornaleros del ring", volvería a poner en juego el Campeonato de España, en Palencia y por última vez. En esta ocasión el aspirante sería Jose María Ibañez Arenas, el cual caería en el tercer asalto ante su público y el palenciano no pudo continuar la contienda.
Policarpo Díaz Arévalo se había convertido en un fenómeno no solo en el mundo del pugilato, sino también en un fenómeno social. A finales de año, Enrique Sarasola se convertiría en su promotor y junto a su inseparable Ricardo Sánchez Atocha, el Potro ansiaba cabalgar y reinar en todo el continente.
Tras su victoria en Palencia ante Ibañez, logró también por la vía del cloroformo imponerse a los franceses Roland LeClercq en el segundo asalto y Madjid Madhjoub en el tercero, pero antes de noquear a Madjid, también dio buena cuenta del alemán Konrad Mittermeier al cual derrotó también en el segundo asalto. Lo cual hacía un récord de veintidós combates, con veintidós victorias, catorce por K.O. y ocho por puntos.
Gert Bo Jacobsen, tras su victoriosa defensa del cetro europeo ante el italiano Claudio Nitti, renuncia al Campeonato de Europa para disputar el Campeonato Mundial de la Federación Internacional de Boxeo (IBF), por lo que la EBU nombra como aspirantes al Título continental a Luca de Lorenzi y a nuestro Campeón el Potro de Vallecas, Poli Díaz.
El combate se celebraría en Italia, en la localidad de Chiavari, localidad de Luca. El Campeón italiano se presentaba con un récord de veinticuatro combates, con tan solo una derrota en su segundo combate por descalificación. En sus veintitrés victorias dieciocho de ellas fueron antes del límite (diecisiete K.O. y una por descalificación del rival). Boxeador técnico con una derecha más precisa que poderosa, que también, competía ante sus paisanos en su localidad natal. Todo estaba en favor del italiano para que se coronara como monarca europeo.
En un abarrotado recinto, los "tifosi" de Lorenzi no dejaban de jalear en todo momento a su Campeón, como no podría ser de otra manera. Poli Díaz, lejos de amilanarse por el ambiente, estaba muy concentrado y no le influyó para nada el ambiente hostil, sino todo lo contrario. Una pequeña "colonia" española se hacia notar el grito de ¡Poli, Poli!, pero que rápidamente era silenciada por los tifosi.
Nada más comenzar el combate, el Potro recibe a Luca con un crochet largo de izquierda como carta de presentación. El italiano estudiaba a un Poli Díaz que salió presionando desde el primer momento, como esperando el fallo del español para golpear a la contra. Ya en el segundo asalto Luca de Lorenzi no logra solventar el ataque del Potro e inca la rodilla en la lona por primera vez, recibiendo la correspondiente cuenta de protección por parte del árbitro Sr. DuCrocq.
Luca de Lorenzi, logra reponerse, y continuar el combate. Poli Díaz cual potro desbocado se va en ataque frontal hacía el italiano para tratar de poner fin a la contienda en ese mismo asalto. Sin embargo, el italiano dio muestras de su gran preparación y pundonor, ya que a pesar de haber caído y posteriormente encajar golpes de poder del Potro, esté comenzó a contra restar los ataques del español y el final del asalto, aunque fue claramente para Poli, fue aguerrido e igualado. Luca no iba a cesar fácilmente en su empeño de proclamarse Campeón de Europa ante su gente.
El tercer asalto fue muy duro para ambos púgiles, Luca consciente de que iba por detrás del Potro en las cartulinas, salió al ataque y logró llegar con claridad al rostro de Poli, sin embargo, golpe a golpe Poli Díaz los devolvía todos y el K.O. flotaba en el ambiente. En cualquier momento cualquiera de los dos podría ir a la lona.
El Palazzo degli Sport de Chiavari era un hervidero de gente gritando: ¡¡¡Luca, Luca, Luca!!!. Poli respondía también al público levantando ambos brazos y se crecía. También los levantaba cuando Luca de Lorenzi llegaba con una buena mano para demostrarle que no le había afectado lo más mínimo y así, tratar de minar la moral de su rival.
En la esquina transalpina Rocco Agostino comenzaba a ver con preocupación como se iba desarrollando el combate. A base de empuje y basculando el tronco además de con su juego de cuello, Poli logra entrar en la media y corta distancia Poli Díaz conectaba sus golpes y salía, conectaba y salía, desconcertando al italiano y a su esquina mientras le cortaba el aire con golpes al cuerpo y finalizando las series con golpes a la cabeza.
Lorenzi, habiendo conocido sobradamente la pegada del Potro, comenzó a buscar sus golpes de poder desde la larga distancia, logrando impactar en el rostro de Poli, el cual se movía al rededor de las cuerdas tratando de encontrar el camino que le llevara a la corta distancia, lo cual le impedía Luca de Lorenci.
Llegado el cuarto asalto, Poli continua por el cuadrilátero corriendo alrededor de las cuerdas y el italiano llevando la iniciativa del combate. En la mente de toda España; si Poli tendría suficiente gasolina para llegar en óptimas condiciones al duodécimo asalto, o sí incluso podría quedarse en el camino a partir del sexto. En los tres combates disputados ese año había realizado un total de siete asaltos, era una incógnita que pasaría en un combate de esta exigencia sí se fuera más allá del sexto asalto, más teniendo en cuenta el alto ritmo del combate y el esfuerzo físico que ambos púgiles estaban realizando.
Al inicio del quinto asalto, Poli Díaz transmite calma, tranquilidad, concentración. Sigue llegando en corto a su rival a la contra para luego marcharse, mientras deja que Lorenzi le persiga por el ring. Tras un intercambio de golpes, Poli logra conectar un crochet con su mano derecha que lleva nuevamente al italiano a lona, este se levanta y recibe la cuenta de protección. El árbitro tras considerar que puede seguir la contienda después de la cuenta de ocho segundos, inicia nuevamente el asalto. Poli, a diferencia de la primera caída del adversario en el segundo asalto, no se desboca, continua lanzando el directo de izquierda al rostro del italiano hasta poder lanzar su serie de mínimo tres golpes alternando al rostro y al cuerpo. El italiano continuando con la misma tónica, sigue persiguiendo por el ring al Potro y éste en el momento preciso, lanza un crochet largo de derecha que impacta en la sien del italiano para luego lanzar un gancho de izquierda al cuerpo, y finalizar cruzando con un crochet de derecha a la cabeza, que llevaría a la lona nueva y definitivamente al italiano Luca de Lorenzi. El Potro de Vallecas, Policarpo Díaz Arévalo se convertiría así en Campeón de Europa.
Aquel treinta de noviembre de mil novecientos ochenta y ocho, la afición boxística española, y la no afición también, estuvimos pegados a la televisión, ya que después de muchos años se volvía a retransmitir Boxeo en la TVE, en La1, y nada más y nada menos que para ver a nuestro compatriota proclamarse monarca europeo en casa de su rival, de su grandísimo rival Luca de Lorenzi.
Con los comentarios de Don Lorenzo Sánchez Villar y la retransmisión de la cadena pública gracias a que Pilar Miró (en Gloria esté), volvió a permitir las retransmisiones de Veladas de Boxeo, fuimos testigos de una noche mágica que pasará a los anales de la Historia del Deporte español. Con veintidós años recien cumplidos Policarpo Díaz Arévalo se proclamó Campeón de Europa en Italia siendo la primera vez que compitiera lejos de su patria, algo que hay que resaltar y poner en valor.
El Potro de Vallecas, Poli Díaz se corona Rey de Europa.
El 23 de febrero de mil novecientos ochenta y nueve, realizaría nuestro Campeón su primera defensa de su cetro continental ante el Campeón de Francia, Alain Simoes, en Madrid. Por aquel entonces el Potro de Vallecas ya era un consolidado fenómeno social, y a las Veladas en las que él competían asistían aristócratas, intelectuales, políticos, empresarios y aquello le convirtió con el tiempo en el boxeador de la "jet set". El Potro consiguió que le Boxeo volviera a estar de moda en España.
La primera defensa la resolvió por puntos, decisión unánime en su favor. Aquel resultado, fue muy positivo ya que sacó de dudas a los fans, que pudieron comprobar que el Potro también podría resolver de manera victoriosa sus pleitos llegando al duodécimo round. La victoria fue una gran fiesta para el Boxeo español, Enrique Sarasola lograba reunir al público más "VIP" de la sociedad española y el resto seguíamos en masa la trayectoria de nuestro nuevo ídolo.
Gert Bo Jacobsen no logró proclamarse Campeón del Mundo, fue derrotado ante el estadounidense Greg Haugen noqueándolo en el décimo asalto. Greg era un buen campeón, si bien es cierto que perdió ante Vinny Pacienza, también lo es que venció a Hector Macho Camacho. Jacobsen había perdido sí, pero ante un boxeador de clase mundial, ante un Campeón del Mundo. Así que tras su derrota no tuvo otra opción que volver a intentar conquistar el Campeonato de Europa esta vez ante el boxeador que antes había rehuido, y al que no quería ver ni en pintura, que no era otro que el Potro de Vallecas.
Ocho meses después de su derrota ante Greg Haugen, el danés Jacobsen arriba a Madrid. Con veintiséis victorias en su haber y tan solo la derrota cosechada en la disputa por el Campeonato del Mundo, habiendo logrado diecisietes de sus veintiséis victorias por la vía rápida, éste se presentaba como el combate más duro que el Potro afrontaría hasta la fecha.
En una histórica noche, en el Palacio de los Deportes de Madrid, abarrotado hasta la bandera, Poli Díaz realizaría la segunda defensa de su corona europea.
Tras el protocolo y que sonaran los himnos de Dinamarca y España dan comienzo las hostilidades. El Potro tiende su brazo izquierdo abajo como saludo deportivo al cual corresponde el danés. Poli comienza el combate dominando el centro del cuadrilátero y lanzando su izquierda recta, conectando y conectando el uno dos a pesar de que su rival tiene una mayor envergadura, mientras el Jacobsen trata de mantenerlo a distancia lanzado también su directo de izquierda mientras baila al rededor del ring.
Mientras Jacobsen está sentado en su rincón siendo atendido por su equipo, el equipo del Potro hace lo propio pero éste permanece de pie en su rincón sin dejar de observar fijamente a su adversario.
En el segundo asalto el danés trata de conseguir el centro del ring sin mucho éxito, ya que Poli lo achica perfectamente y vuelve a llevar a su rival a correr por las cuerdas para no ser alcanzado por las "coces" del Potro. Con mucha precaución el Potro, conocedor de la pegada de su rival, trata de meterse en la media y corta distancia mientras Jacobsen sigue lanzando el directo de izquierda.
Pronto el Potro, logrará lanzar un buen crochet de izquierda al cuerpo para después lanzar un golpe recto de derecha al rostro de Jacobsen el cual dio muestras del acuse de recibo. El segundo asalto también fue para Poli ya que conectaba la mayoría de sus golpes, llevaba la iniciativa del combate, y además bloqueaba con su mano derecha la mayoría de directos que lanzaba el danés.
Ya en el tercer asalto, un ataque de Poli Díaz en el que le lanza primero un crochet largo de izquierda, luego un uno dos, y posteriormente se lanza a por él, con golpes curvos en la media distancia, el danés simula haber recibido un cabezazo del Potro, el Sr. colegiado le invita a seguir compitiendo y éste logra de esa manera antideportiva ganar unos segundos muy importantes ya que había acusado los ataques del Potro y recibió el abucheo del respetable.
Al comienzo del cuarto asalto Jacobsen procura seguir puntuando con los directos de izquierda y mantener al Potro a la larga distancia, Jacobsen estaba por poco margen por encima en las cartulinas ya que conectaba más golpes con la izquierda pero los del Potro eran más contundentes. El quinto asalto sería en la misma tónica.
En el ecuador del combate, el público que abarrotaba el Palacio de los Deportes de Madrid comenzó a corear el nombre de nuestro Campeón. El Potro parecía que estaba esperando su momento, que buscaba el K.O. Cuando el danés comenzaba a crecerse y tomar la iniciativa con su directo de izquierda por delante, Poli Díaz conectó una contra de derecha a la mandíbula de su rival, tras sacar nuevamente el danés la izquierda recta. La contra del Potro le mandó a la lona. El árbitro comenzó la cuenta y el danés se levantó bastante dañado, consciente de ello él mismo, se dirigió a su rincón y el árbitro dio por finiquitado el combate.
De ésta forma, Poli Díaz seguía reinando en Europa. Gert Bo Jacobsen en su tercer intento, lograría coronarse Campeón del Mundo de la Organización Mundial de Boxeo en la categoría del peso welter ante el estadounidense Manning Galloway, sin embargo nunca quiso volver a enfrentarse al Potro de Vallecas.
Madrid y España entera festejarían a lo grande aquella victoria. El Potro se sentía imparable, y tras él comenzaban a empujar fuerte un Lince de Parla y un Cazador de Córdoba entre otros.
El Boxeo español salía de la UCI y se comenzaba a recuperar en observación.